El ciclo “Cata la Historia de Jumilla” parte de la iniciativa del Instituto de la Cultura del Vino (ICV), de acercar a los jumillanos en principio, y a todos aquellos interesados la historia del municipio desde siempre vinculada a la vid y vino. Este sábado el ICV llegaba al ecuador de las actividades programas para este ciclo con la excursión al Collado y Pinar de Santa Ana del Monte, al yacimiento romano Villa Cipreses, y a la bodega BSI.
La excursión se iniciaba en el Museo Arqueológico Jerónimo Molina, dónde el director del ICV, Emiliano Hernández explicó a los 23 presentes la relevancia del mosaico encontrado en la Villa Romana de los Cipreses y sitió el yacimiento en espacio y tiempo, antes de visitarlo in situ. El mosaico que se encuentra expuesto en el Museo data del siglo I a. C y de él destacan su composición con formas geométricas, y sobretodo que es polícromo algo poco común en los mosaicos de la Región.
Del museo la expedición partió al propio yacimiento donde solo se conservan los vestigios de los que fue una Villa Romana del siglo I a. C. Tal y como explico Hernández, las villas eran explotaciones agrícolas y ganaderas que se daban a los ciudadanos romanos, en pago por su servicio militar. Como la Villa de los Cipreses se han documentado en Jumilla hasta 22 más, de lo que se deduce que en la zona, la romanización llegó, se asentó y perduró antes de desaparecer en el siglo VI d. C.
Del mundo romano, los asistentes retrocedieron varios siglos en la historia hasta llegar al 1300 a. C a la necrópolis del poblado Pico del Maestre situada en el Collado y Pinar de Santa Ana. Esta necrópolis supone un cambio en la mentalidad de los primero pobladores al pasar de enterrar los restos de los cuerpos a las cenizas de los mismos, es decir, se incineraban y se enterraba la urna con las cenizas y no los cuerpos en sí.
Volviendo al presente, de la lección de historia los visitantes pasaron a la lección de vinos, y la bodega programada para esta tercera excursión era Bodegas San Isidro. Juan Guardiola, Dirección de Producción fue el encargo de guiar la visita por la Cooperativa que concluyó con una cata guiada de sus vinos.
Semana tras semana se va consolidando una actividad que cada vez gana más seguidores interesados en catar la historia de Jumilla. La próxima excursión está prevista para el próximo 10 de marzo y en ella se visitarán las pinturas rupestres del Barranco del Buen Aire, consideradas Bien de Interés Cultural y Patrimonio de la Humanidad. Además se visitará la bodega Hijos de Juan Gil. Todos los interesados podrán reservar la plaza llamando al 671341927.




































