Desde El Eco de Jumilla, me piden esta colaboración, con motivo de su primer aniversario, cosa que yo hago con mucho gusto, pues a pesar de mi larga ausencia en sus páginas, yo aun me siento colaborador integrado en este jumillanísimo y puntero medio de comunicación, en el que escribí mi RINCON DE ANGEL desde sus primeros días y al que tarde o temprano regresare, si su director me lo permite, cuando vuelvan a soplarme las Musas, con El Eco estaré de nuevo, superada esta sequía que no me deja tomar mi pluma y escribir.
El nacimiento de El Eco de Jumilla, ha supuesto a parte de una grata novedad, un fresco aire de libertad en el atado y bien atado mundo de la información jumillana, espero que siempre conserve al menos un hilo de esa libertad, que lo hace casi único y distinto, para lo cual le aconsejo, que se aleje si puede, tal cual si no existieran, de aquellas gentes o lugares donde no se sabe lo que es democracia o libertad de expresión, donde para conseguir cualquier cosa es necesario “hacer la pelota” o renunciar a tu dignidad o rectitud de criterios y verdades, El Eco de Jumilla así podrá hacerse más adulto y tendrá capacidad para ocuparse más y mejor de Jumilla y de los jumillanos.
Tengo mis serias dudas sobre los comunicados anónimos, los verdaderos amantes de la verdad, libertad e independencia informativa, siempre han dado la cara, El Eco de Jumilla tendrá que pensar en regular o suprimir, este tipo de comunicados, de lo contrario DEBE identificar con el debido secreto, la identidad y señas en la redacción, de aquellos comunicantes, que prefieran manifestarse de esta manera, haciendo constar públicamente que esto se hace así. Uno, comprende el estado de ánimo de alguno de los comunicantes anónimos, pues llevamos largo tiempo, en que aquel que dice verdades o practica el bien por su pueblo, recibe en compensación SU “JUSTO” CASTIGO, recibiendo mal por bien y ningún reconocimiento, no es pues extraño que la gente se recluya en el anonimato cuando quiere contar algo, aunque no disculpo su actitud. El Eco de Jumilla debe desterrar de sus páginas, a aquellos falsos comunicantes anónimos que disfrutan morbosamente de su proceder.
El Eco de Jumilla deberá seguir sirviendo a Jumilla con cariño y respeto, su sabiduría le ayudara a distinguir la falacia y la mentira, cosas estas que los lectores no perdonan, será preferible callar, no publicar, como mal menor, antes que caer en la falsedad.
El Eco de Jumilla debe de crear su propia línea editorial, hoy en día, que en nuestra ciudad existen y se dan tantas opiniones para todo lo que ocurre, ocupando muchas páginas con contenidos que “ ni fu, ni fa”, que a ningún lector serio le interesa, no tiene que olvidar que existen las separatas que cubran “los fu y los fa”, separatas que quedaran como paginas bien marcadas, dentro del conjunto de la publicación, dándole gusto a toda clase de público lector.























