Según el estudio “El ciudadano español y la responsabilidad corporativa”, realizado por Fundación Adecco, el 83,3 % de los españoles dejaría de consumir una marca que no sea responsable con su entorno o no respete los derechos fundamentales. Por el contrario, el resto de españoles, le otorga más importancia a otros aspectos como el precio del producto o la cercanía del establecimiento respecto a su vivienda, que al respeto que pueda tener la marca con el entorno que le rodea.
La encuesta, también revela que aunque un 61,8 por ciento afirma que no está familiarizado con el concepto de Responsabilidad Corporativa (RC). Sin embargo, de entre los que dicen conocer el concepto (38,2 por ciento) existe cierta confusión en su definición. Así, un 15 por ciento reduce la RC a acción social o filantropía y un 5 por ciento afirma que se trata de una herramienta de marketing.
Por ello, el estudio concluye que sólo un 18,2 por ciento conoce realmente el significado de Responsabilidad Corporativa, siendo consciente de que se trata del comportamiento responsable de las empresas con todos los públicos que opera.
El director general de la Fundación Adecco, Francisco Mesonero, ha explicado que “a menudo los ciudadanos conocen el concepto de RC pero no son conscientes de ello” y ha afirmado que “la sociedad ya no espera que sea únicamente el Gobierno el que responda ante las necesidades sociales, sino que exige a las empresas un compromiso activos en este sentido”.
Las grandes corporaciones deberían de tomar responsabilidad y compromiso ante la situación de crisis y tomar conciencia con el respeto hacia el entorno y medio que nos rodea.
Fuente: http://www.tintanatura.com














La aprobación del decreto que regula las instalaciones de pequeña potencia, y el comienzo de la tramitación del decreto para regular el balance neto, ha sorprendido a los que llevaban mucho tiempo reclamando la regulación de las condiciones técnicas, administrativas y económicas que permitan que cualquier ciudadano pueda hacer algo tan obvio como consumir la energía que produce.






















