Archivo | Juan José Lajara

Imagine

Imagine

Una vez escuché una canción titulada Imagine, de John Winston Lennon, con un mensaje profundo que caló hasta los huesos en mi juventud, su mensaje es tan real, imperecedero, inmortal, está totalmente en nuestra época, como estaba hace unas décadas, en la época convulsa, inocente y perdida de los años setenta.

Imaginar es la única arma que nos va a dar libertad, que nos va a dar sabiduría, que nos va a dar un mundo lleno de Amor, de Paz, unanimidad en la que todos somos uno, dentro del mundo de color que es Nutopía. Lleno de gente de colores, gente de luz, que se unen y forman un mundo de colores vivos y alegres. Sin penas, sin armas, sin política, sin guardias ni policías, sin terrorismo… etc. Sin cielo ni infierno. Nadie por quien matar o morir. Es fácil si lo intentas. Llámame soñador, iluso, inocente.

Así decía más o menos la letra. Nos hace escapar del dolor, de la muerte, de la pena, de los monos triunfadores, de la negatividad, que nos dé positivismo, energías blancas y puras. Como Imagine, una letra que hace llorar a los sensibles, que ha hecho al mundo entero llorar, nos ha unido, nos ha llenado de sus vibraciones y llenado de libertad y amor a fin. Pero la hemos olvidado, los tiempos cambian y nosotros también.

Algo que podamos compartir todos los seres humanos, es el cable de la cultura, la música nos amansa la fiera, nos calma, da energía, alegría, una sonrisa sale al oír IMAGINE. Una energía recorre todo nuestro cuerpo, nos rodea una fuerza que tenemos desde antes de nacer, algo que nos empuja a hacer el bien, a amarnos, a querernos unos a otros, sin remisión, sin ordenes, algo que sale del interior, que no podemos controlar y que nos cambia la visión del mundo, llámalo optimismo, Amor, Chi. Algo que todos los seres humanos debemos conocer, o reconocer, la canción es antigua, archiconocida, todos la hemos oído alguna vez, pero pocos la han escuchado. Bucea en su letra.

Esos pocos privilegiados somos capaces de sentir, al menos una vez, esa sensación de pelos de punta, que ruboriza, el suspiro del alma. Que la hace respirar al fin de tanto lamento diario, de tanta pena escondida que emerge.

Pues es verdad, existen canciones para el alma, que debemos escuchar y atender una y otra vez, convertir en nuestras, llámalas clero, aliento, grito de guerra. O inspiración.

Canciones que cambian incluso nuestra mentalidad, que nos hacen o muestran nuestro lado más humilde. Así que si te encuentras hundid@, triste, preocupad@, escucha IMAGINE, cierra los ojos, déjale el trabajo a Lennon, y deja a tu mente volar por nubes blancas, azules, siente la brisa que te refresca las mejillas en una tarde de Agosto, que te eleva la conciencia sin levantar los pies del suelo. Una canción con la que puedes evadirte sin reparos del mundo marginal en el que vivimos.

Algo tenemos dentro que se remueve al escuchar estos himnos imperecederos, algo que no podemos ver, pero sí sentir en lo más profundo del cuerpo humano. Llámalo corazón, sentimiento, alma. Deja que salga, respire y hable. Sentirás que ha pasado un Ángel al lado tuyo, llámalo ángel, desahogo, estrella. Hazle salir y obedécele. PAZ.

 

Por Juan José Lajára Córcoles

Publicado en Actualidad, Juan José Lajara, OpiniónComentarios (4)

The sounds of silence

The sounds of silence

Los sonidos de la gente al murmurar, los sonidos de la gente al hablar a tu espalda, los sonidos de la vergüenza que rodea tu mente y no te deja en paz, que te hace suspirar por un acierto, por algo bien hecho, por algo que nos haga respirar, por algo a lo que abrazarnos, algo que nos haga felices por un instante, algo que nos haga sacar los colores, con los que pintar la oscuridad que nos rodea la vida triste y mísera.

 

Llena de obligaciones para los demás, una oscuridad que nos ciega y nos hace esclavos de los monos triunfadores, en este caso de  aquellos monos que nos impiden ver la luz, sacar nuestras energías de dentro, de nuestra alma prisionera que pide un sorbo de aliento para poder sacar sus poemas y canciones, para que floten en el infinito de artistas inmortales. En un limbo lleno de artistas olvidados y corazones solitarios.

 

Es el silencio el que calla la verdad, el que nos muestra unas voces que no dicen nada, que solo ordenan lo que tenemos que hacer, para agradarles a ellos, para que ellos, los monos una vez más, nos permitan respirar y seguir vivos en este valle de lágrimas.

Sin colores, sin luces que muestren un atisbo de realidad, una muestra de que el mundo utópico sigue en pie, sigue vivo, dentro de nosotros, pero al no poder sacar la voz cantante o recitada, no podemos explicar que estamos ahogándonos en un mar vacío. Lleno de penas, de tristes palabras que hunden más la autoestima. Que nos apartan del camino de la revolución mental, de la verdad, de la luz, de la sobriedad, de la inocencia.

De poder dar a los monos en la cara, solo depende nuestra propia valentía para ver nuestro propio interior, nuestra propia verdad, y la valentía y oportunidad, para enseñársela al mundo, para que el mundo vea, escuche, oiga y después actúe en consecuencia. Para que la revolución sea mental, no física, indaga en tu laguna de recuerdos, de tristeza, en tu mundo interior, particular, mágico, único y verdadero.

 

Busca tu pasado, encuentra tu raíz, tus vidas pasadas, aún quedan fotos en el libro de tu memoria, ese que recopila tus hazañas, tus vivencias, para que cuando nos volvamos a enfrentar a esas situaciones, podamos desenvolvernos bien y mejor. Esos recuerdos te darán pistas, señales e indicios de tu personalidad, no escuches a quienes te digan lo que eres, a quienes te digan tu cometido, solo tú puedes, debes y lo averiguarás, solo debes estar concentrado para abrir tu mente, preparado para percibir tu interior, el exterior no debe molestarte, alterarte, cambiarte nunca, abre, ve, escucha, siente, percibe tu verdad, tu personalidad, sé libre del murmullo, de la sorna, de la réplica, de la mentira, de la falacia, de la embriaguez de la palabra, del orgullo, de los piropos, del recelo, de la falsedad de los monos triunfadores.

 

Solo escucha el silencio que habita dentro de ti, verás las cosas más claras, verás la claridad del nuevo día, de la realidad imperecedera pero escondida en tu memoria, en tu historia, en tu ADN, en tu sangre derramada, en tu palabra vertida, en tu flecha lanzada una vez hacia el cielo, hacia la luna, dispuesta a encontrar tu sueño de artista, de profeta de advenimientos, de futuribles acontecimientos para el utópico que te escuche, dentro de la verdad escondida por los monos triunfadores, el sonido del silencio.

Publicado en Juan José Lajara, OpiniónComentarios (1)

HELTER SKELTER

HELTER SKELTER

Cuando la ira te sacude, cuando estás arriba, en el tobogán de la fama, en toda la cresta, tienes que saber que viene la cuesta abajo, la importante y necesaria caída libre, donde te raspas la espalda, donde notas el calor, que incluso te quema, y te devuelve a la cruda realidad, la fama no es un paseo en barca, hay muchas cascadas, muchos rápidos.

Llenos de curvas inesperadas, de rocas, de una foto inesperada, de caídas y de gente que aprende a levantarse de las derrotas, y gente que nunca se levanta.  

 

Y no hay que caer nunca en la trampa de la fama, ni de los monos triunfadores, en esos atisbos de falsa realidad, que nos colocan delante de nuestras narices y nos hacen desvariar, provocan el despiste, la traición y, como no, el pecado capital de la Ira, en cuanto vemos que las cosas no son como parecen, no son como nosotros pensamos o imaginamos, porque no somos magos, somos seres humanos, somos capaces de equivocarnos. Pero también de recuperarnos, levantar la cabeza, tirar hacia delante, despertar de cualquier oasis o engaño mental, incluso de la Ira, la cual nos provoca la desesperación, duda, frustración, caída de nuestros sueños, por la rampa del tobogán.

 

Y nos lleva o conduce por caminos tortuosos de explicaciones, aclaraciones, rectificaciones e incluso, en muchos casos, de dejarnos llevar e incluso estallar y cometer actos impuros e indeseables para nadie, es decir, el descontrol, y es que quizá seas amante, pero no sabes bailar, y en este mundo de fama, de mentiras con medias verdades, hace falta saber bailar, y a veces ni eso es suficiente.

 

Puede que bajes rápido, pero no dejes que tu sueño se rompa, sigue bailando, sigue actuando, sigue llevando tu maquillaje y tu libertad de pensamiento, allá donde vayas, clava la bandera en lo alto de la montaña, sé dueño de tus buenos pensamientos.

 

Pero piensa también y tenlo siempre presente, que bajar, tienes que bajar, deja que te hagan la bajada más fácil, encuentra a tus amigos, o mejor, nunca te separes de ellos, sé fiel a la amistad, ellos te dirán cuando lo haces mal, cuando hay que frenar la subida, y también la  caída, eso te puede librar de una caída a destiempo.

 

Bájate del escenario, solo cuando termine la función, cuando los focos se apaguen y el público haya terminado de aplaudir, cuando pase el submarino amarillo y te lleve al país de soñadores, utópicos abiertos de mente, quienes nunca cayeron en las trampas de los monos triunfadores, quienes fueron libres de pensamiento, y siguieron andando, sin pensar en el pasado, porque está ya oscuro, ni en el futuro, porque es una niebla, solamente en el presente inmediato, es lo único que no te hará caer en la desesperación, en el descontrol, en la melancolía del fuego eterno de la ira.

Publicado en Juan José Lajara, OpiniónComentarios (4)

Fabricando Sendas

Fabricando Sendas

En el instituto conocí Imagine y me cautivó tanto, que su mensaje nunca he dejado de obedecer. Imagina. Y eso hice para escribir mi novela Sendas a Nutopía.

El mundo está cambiando de nuevo, lentamente, pero se percibe, se siente, se sabe. Dentro de poco, nuestra forma de pensar, cambiará espero que para bien, que sea para siempre, aunque para siempre sea mucho tiempo. Y en esto decidí pensar en como se podría llegar a ese cambio, y que podría hacer el ser humano para convencer al prójimo o semejante, para convencerle del cambio inminente, o para evitarlo si es negativo. Imaginé.

Un mundo surrealista con seres humanos que se dejan convencer, que no hay ni cielo ni tierra, ni nada preestablecido en el mundo real. ¿Pero como se dejan convencer sin Dios ni el Diablo? No hay religión. Tiene que haber una fuerza superior para llevar a cabo ese cometido. Tiene que existir el bien y el mal. El blanco y el negro.

Pues sí, ya tengo los malos, la propia naturaleza del ser humano, porque si escribo que es alguien físico, se acabaría con él y punto, seriamos libres. Lennon dijo que no habría nada por qué morir ni nadie por quien matar. Así que en mi novela no morirá nadie.

¿Pero entonces como haré para combatir con algo que no veo ni puedo matar? Pues muy sencillo, haciendo que lo que nos cambia la mentalidad, sea algo interno, como he dicho antes, la propia naturaleza del ser humano, razonamiento inofensivo, humano y cívico.

¿Y como conseguir que el ser humano escuche su interior? Pues dándole silencio, el sonido del silencio, revela pensamientos e ideas profundas, que ni siquiera sabemos que existen, pero están ahí escondidas en lo más hondo de nuestra alma, deseando salir por algún sitio. Como el silencio que tenía cuando escuchaba Imagine.

Me sacaba ideas que nunca hubiera podido sacar por mí mismo. La voz de Lennon me parecía la voz de mi propia conciencia, la que me decía que imaginase, que no hay ni cielo ni tierra, ni nada que dure para siempre, no hay posesiones, no hay gula, ni malos pensamientos, entonces… El héroe que necesito tiene que ser un hombre libre de pensamiento, un soñador que imagine o sueñe con un mundo mejor, un mundo donde los hombres sean hermanos, donde la gente viva la vida en paz.

¿Y quien mejor con esas premisas para salvar al ser humano, que un utópico? ¿Y donde se encuentran los utópicos? En la Republica Independiente de Nutopía.

¿Pero cómo hago para poner dos mundos en uno mismo? Dos que sean uno.

Pues haciendo a las personas interiorizar, dentro reside ese mundo fantástico, utópico, imaginario y nunca mejor dicho, idealista y positivo, la mejor fuerza para lidiar y vencer, los sentimientos negativos. Nos invaden, carcomen conciencia, nos vuelven grises y opacos.

¿Y como se consigue? Pues con el ARTE. La música amansa a las fieras y leer relaja, y escribir ni te cuento. Es una forma de que el ser humano, en masa, escuche su interior, haciendo que resucitemos a su alma imperecedera, llena de colores y de luces.

Libre y fuera del ataque de la negatividad. ¿Pero qué era la fuerza que volvía al ser humano opaco, gris, triste y agresivo? ¿Gula, frente a la precariedad y el hambre? Imagina una hermandad de hombres compartiendo el mundo. Esperando que algún día te unas a ellos y el mundo viva como uno. Sin el ataque de los monos triunfadores.

Juan José Lajara Córcoles

Publicado en Actualidad, Juan José Lajara, OpiniónComentarios (0)

Juan José Lajara contó con la presencia de Gabriel Carrión en la presentación de su novela

Juan José Lajara contó con la presencia de Gabriel Carrión en la presentación de su novela

En la tarde del jueves, 5 de mayo a las 21:00 horas, tuvo lugar en el Centro Sociocultural “Roque Baños” la presentación del libro SENDAS A NUTOPÍA del autor jumillano Juan José Lajara Córcoles.

El periodista, escritor, investigador y realizador de televisión Gabriel Carrión, que ha conocido al escritor a través de Facework realizó un gran esfuerzo de kilómetros para estar presente en la presentación de este libro y presentar y reconocer el esfuerzo de su autor al atreverse a publicarlo en estos tiempos difíciles.

Juan José Lajara Córcoles, autor de SENDAS A NUTOPÍA nos adelantó algo del contenido de sus páginas en la presentación que hizo de la obra. La novela ha sido publicada por editorial Azarbe y la portada y solapas del libro son obra de Francisco Lencina.

SENDAS A NUTOPÍA: “es una novela Psicodélica pero realista, juvenil pero adulta y llena de imaginación”. Inspirada en la canción IMAGINE del mítico John Lennon. Joel, el protagonista, debe hablar al hombre de la amenaza de los monos triunfadores. Debe buscar dentro de sí mismo el poder y las fuerzas de colores que le ayuden a explorar el inconsciente para encontrar la época de las flores en la que estuvo intentando avisar al mundo. Su intención es con flores, colores, versos de PAZ, AMOR, hacer que los hombres grises, recuperen sus colores y olviden la violencia a las mujeres

Publicado en Actualidad, Juan José Lajara, SociedadComentarios (3)

Fabricando Sendas

Fabricando Sendas

En el instituto conocí Imagine y me cautivó tanto, que su mensaje nunca he dejado de obedecer. Imagina. Y eso hice para escribir mi novela Sendas a Nutopía.

El mundo está cambiando de nuevo, lentamente, pero se percibe, se siente, se sabe. Dentro de poco, nuestra forma de pensar, cambiará espero que para bien, que sea para siempre, aunque para siempre sea mucho tiempo. Y en esto decidí pensar en como se podría llegar a ese cambio, y que podría hacer el ser humano para convencer al prójimo o semejante, para convencerle del cambio inminente, o para evitarlo si es negativo. Imaginé.

Un mundo surrealista con seres humanos que se dejan convencer, que no hay ni cielo ni tierra, ni nada preestablecido en el mundo real. ¿Pero cómo se dejan convencer sin Dios ni el Diablo? No hay religión. Tiene que haber una fuerza superior para llevar a cabo ese cometido. Tiene que existir el bien y el mal. El blanco y el negro.

Pues sí, ya tengo los malos, la propia naturaleza del ser humano, porque si escribo que es alguien físico, se acabaría con él y punto, seriamos libres. Lennon dijo que no habría nada por qué morir ni nadie por quien matar. Así que en mi novela no morirá nadie.

¿Pero entonces como haré para combatir con algo que no veo ni puedo matar? Pues muy sencillo, haciendo que lo que nos cambia la mentalidad, sea algo interno, como he dicho antes, la propia naturaleza del ser humano, razonamiento inofensivo, humano y cívico.

¿Y como conseguir que el ser humano escuche su interior? Pues dándole silencio, el sonido del silencio, revela pensamientos e ideas profundas, que ni siquiera sabemos que existen, pero están ahí escondidas en lo más hondo de nuestra alma, deseando salir por algún sitio. Como el silencio que tenía cuando escuchaba Imagine.

Me sacaba ideas que nunca hubiera podido sacar por mí mismo. La voz de Lennon me parecía la voz de mi propia conciencia, la que me decía que imaginase, que no hay ni cielo ni tierra, ni nada que dure para siempre, no hay posesiones, no hay gula, ni malos pensamientos, entonces… El héroe que necesito tiene que ser un hombre libre de pensamiento, un soñador que imagine o sueñe con un mundo mejor, un mundo donde los hombres sean hermanos, donde la gente viva la vida en paz.

¿Y quién mejor con esas premisas para salvar al ser humano, que un utópico? ¿Y donde se encuentran los utópicos? En la Republica Independiente de Nutopía.

¿Pero cómo hago para poner dos mundos en uno mismo? Dos que sean uno.

Pues haciendo a las personas interiorizar, dentro reside ese mundo fantástico, utópico, imaginario y nunca mejor dicho, idealista y positivo, la mejor fuerza para lidiar y vencer, los sentimientos negativos. Nos invaden, carcomen conciencia, nos vuelven grises y opacos.

¿Y como se consigue? Pues con el ARTE. La música amansa a las fieras y leer relaja, y escribir ni te cuento. Es una forma de que el ser humano, en masa, escuche su interior, haciendo que resucitemos a su alma imperecedera, llena de colores y de luces.

Libre y fuera del ataque de la negatividad. ¿Pero qué era la fuerza que volvía al ser humano opaco, gris, triste y agresivo? ¿Gula, frente a la precariedad y el hambre? Imagina una hermandad de hombres compartiendo el mundo. Esperando que algún día te unas a ellos y el mundo viva como uno. Sin el ataque de los monos triunfadores.

Publicado en Juan José Lajara, OpiniónComentarios (1)

Presentado el libro “Sendas a Nutopía”

Presentado el libro “Sendas a Nutopía”

Audio entrevista a Juan Jose Lajara

En la tarde del jueves, 24 de febrero a las 20:00 horas, tuvo lugar en el aula de cultura de Cajamurcia  la presentación del libro SENDAS A NUTOPÍA del autor jumillano Juan José Lajara Córcoles, que nos adelantó algo del contenido de sus páginas en la presentación que hizo de la obra. La novela ha sido publicada por editorial Azarbe y la portada y solapas del libro son obra de Francisco Lencina. Al terminar el acto, el autor firmó ejemplares de libro a todos los que lo solicitaron.

SENDAS A NUTOPÍA: “es una novela Psicodélica pero realista, juvenil pero adulta y llena de imaginación”.

Inspirada en la canción IMAGINE del mítico John Lennon.

Joel, el protagonista, debe hablar al hombre de la amenaza de los monos triunfadores. Debe buscar dentro de sí mismo el poder y las fuerzas de colores que le ayuden a explorar el inconsciente para encontrar la época de las flores en la que estuvo  intentando avisar al mundo.

Su intención es con flores, colores, versos de PAZ, AMOR, hacer que los hombres grises, recuperen sus colores y olviden la violencia a las mujeres.

La aventura está servida.

 

Publicado en Juan José Lajara, OpiniónComentarios (7)

Presentación de Sendas a Nutopía

Presentación de Sendas a Nutopía

El escritor jumillano, Juan José Lajara Córcoles nos anuncia la próxima presentación de su nuevo libro Sendas a Nutopía.

Los lugares elegidos para dicha presentación son los siguientes:

-El día 23 de Febrero, en Murcia, a las 20:30 horas en el Centro Artístico TÉA3.

-El día 24 de Febrero, en Jumilla, a las 20:00 horas, en el Aula de Cultura de Caja Murcia.

El próximo 21 de Febrero Juan José Lajara acudirá a la emisora Cope de Jumilla para realizar una entrevista y hablarnos de sus impresiones acerca de su nuevo libro.

Publicado en Juan José Lajara, OpiniónComentarios (3)

GOD

GOD

Hace falta un héroe en nuestras vidas, uno solo, alguien en quien confiar, en quien podamos depositar nuestros secretos, debilidades, miedos íntimos y personales, pero todo falla, nadie parece dar plenas garantías, eso sí, aún duran los amigos de la mano, pero ellos van a y vienen. Nada es eterno, la vida es un ciclo girando sin parar.

Quizá nos equivoquemos buscando en las afueras, en la periferia social, y nuestro amigo fiel vive dentro de nosotros, desde siempre, sin preocuparse por nuestros errores, por nuestras infidelidades, por que él nos da las energías suficientes para salir de la cárcel de alcoba, la de barrotes invisibles. Nuestra propia careta de intereses.

Lo que nos abate y recuerda los golpes, fallos, traiciones. Pero nuestro interior se remueve y nos hace abrir  las puertas del alma, las del corazón, y hablar con mi voz, con sus ganas de gritar en un susurro, en un silencio, en una necesidad tal que nos hace llorar y sufrir a partes iguales. Pedir un abrazo a gritos de silencio, escondidos, apagados, tristes, míseros, sin fuerza, porque no dejamos que respire nuestra alma.

Así que si quieres abrirte al mundo, abre la puerta de tu mente, obedece tus sentimientos y abre las ventanas de tu corazón, los ventrículos y auriculares en un respiro, tan lleno de fuerza, poderes, luz y con los suficientes colores, para hacerte frenar en la revolución, y lanzar un suspiro tan profundo, sincero y cercano, necesario y justo, que llegaran tan lejos que alguien, en las antípodas de la lejanía, los escuche y acuda a ayudarte, y derribarás fronteras, y si todos suspiramos a la vez, el mundo sería único, libre, verdadero, sin barreras. Sólo empieza a imaginar.

Cree en ti, nada más que en ti, lo demás va y viene, nada es eterno, todo se difumina, opaca y desaparece para siempre, hasta ser evocado en un recuerdo pasajero, firme si eres fuerte, apagado si eres débil, si no oyes las señales de tu alma, de tu interior, de tu corazón, de tu único amigo fiel, entonces, una vez hayas escuchado, ábrele al mundo tus pensamientos, tus gritos de dolor, desesperación, de silencio, de soledad traicionera, de la apagada oscuridad que te rodea, se ilumine con tus colores, con tu luz interior, con tu fuerza para soportar el camino árido, pedregoso, difícil, lleno de oídos sordos, de manos vacías, porque nadie escucha a su interior.

Haz que el mundo te escuche a ti, que el ser humano razone contigo, que se haga justicia con los que murieron con algo que decir, con quienes sufrieron el dolor del silencio de una gran ciudad, llena de ruidos opacos y vacíos de sentimientos y razón.

Solo así podrás escuchar al resto del mundo, escuchando tu interior, solo así el resto del mundo podrá escucharte, y podrá hablar, entonces tendremos algo que decir.

Y habrá alguien que escuche. En el silencio, en la penumbra, en la soledad.

Publicado por Juan José Lajara Córcoles.

 

Publicado en Juan José Lajara, OpiniónComentarios (7)

Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band

Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band

Hola querido mortal ¿Estás ocupado ahora? Sólo te ocuparé unos pocos minutos. Los suficientes para leer este artículo. ¿Estás igual que yo? ¿Solo en tu cuarto? ¿Solo entre una multitud de gente que no comprende tus inquietudes, dudas e ingenio? Te comprendo, ¿Quién quiere a los poetas hoy en día?

Estamos olvidados, cada vez es más difícil encontrar gente afín, con la que compartas inquietudes, con la que puedas dar puntos de vista y que ellos te apoyen o te ayuden a mejorar. Aunque sea con un poema.

Ahora todo va corriendo, e incluso a contracorriente, nadie se para a mirar como estás, si te falta oxigeno para llegar a la meta, si te falta un apoyo, si pueden te pisotean, ¿Quién quiere a alguien que se dedica a exacerbar el amor como si fuera algo inmortal?

El amor se acaba, y las ganas de apoyar también, las fuerzas flaquean, aparecen las trampas, delante de ti, deseosas de que piques para poder coger tu alma a cambio, ese es el ataque de los monos triunfadores, esos que viven de miseria, de melancolía, de la verdad que camuflan para que nadie pueda entenderla ni valerse de ella para mejorar.

¿Quién quiere a los valientes? Esos que se dejan la piel en cada intento, que abandonan la casa, el trabajo, una cama caliente y acuden a buscar a alguien que está en apuros, alguien que cuando todo acaba, esos que no piden nada a cambio, en vez de buscar vanagloria, caminan contra el viento, no les importa su felicidad, sino la tuya. Así son felices, pero… ¿Quién quiere a un soñador?

Porque mientras tú estás pensando menos mal que me han ayudado, esa persona desinteresada, está batallando con sus demonios, pensando como arma arrojadiza, un pensamiento alegre, que un día encontrará a alguien que le ayude, apoye, que le haga sentir bien, sentir vida.

Porque la vida hay que sentirla en cada poro de la piel para entenderla, y de eso los valientes, sabemos un poco, por eso usamos nuestros sueños contra la melancolía.

¿Quién quiere a los utópicos? Esos que con sus poemas, letras y arte en general, intentan cambiar a una sociedad acomodada, curada de espanto, espabilada, que ya no traga las mentiras del arte, que piensa que todo es un negocio, adornado con lucecitas y colores bonitos, para esconder una sociedad en quiebra, llena de quebraderos de cabeza.

No te sentirás solo si comprendes que hay más gente como tú, que está sola, es cuestión de abrir los ojos, con el corazón y mirar a nuestro alrededor, la gente está sola y no lo sabe, cada vez nos interesa menos hablar de nuestras cosas interiores, ha dejado de cuidarse el jardín, cada vez nos incomoda más el resto de la gente, estamos contaminados por los efectos de los monos triunfadores, por interés, vacío, pena, codicia, soberbia. Piensa querido mortal, que todos pertenecemos a un club, que debemos combatir esa tristeza codo con codo, por la PAZ y el AMOR.

Pues la banda del club de corazones solitarios del sargento Pimienta. Es la única que te puede comprender, aunque sea una canción, aunque lleven cuarenta años de antigüedad, aunque se hicieran millonarios, aunque no te importen… La Soledad la saben combatir igual que si fuera ayer.

Y está la matrícula abierta a soñadores, a utópicos, a valientes que lo admiten y gente solitaria. Que un día te ofrecieron el corazón para ser feliz.

 

Publicado en Juan José Lajara, OpiniónComentarios (10)

Síguenos en:

Facebook Tuenti Twitter FriendFeed RSS
SuscribaseSuscribase!

  • Lo + leído
  • Lo + comentado
  • Últimas noticias

ECOARCHIVO

BLOGS AMIGOS

Nuestras fotos - Ver todas