Archivo | El Duende

El misino escaldao, del agua fría se escapa

El misino escaldao, del agua fría se escapa

Válgame la nona Antón a mi ma mirao un tuerto con tres ojos, lo que yo les diga, voy más de culo que San Patras. La penúltima pasá estas pascuas, si hubiá sabio yo esto como es capaz, ma hubiera ido al Caribe, a la fuente el pino o a tomar por saco, pero tengan por seguro que no ma hubieran encontrao en mi güiscano.

 

Llego el último día del año, aporreo la puerta de mi setica y se me cayeron los palos del sombrajo, los aldones y las ansias. Allí estaba otra vez mi duende suegro con el porcelico en brazos, los dos haciendo pucheros y más secos que un torcazo. Coñio, paece que al pequeñuso lo traía enseñao, ná mas verme se me tiro a los brazos con ese mirar lastimoso y con media lengua zapato me llamo chache. Cogí a mi cuñaico y se me callo la baba, tan requetebonico con ese pelico rizao, trompudico, más negro que un cerote, como la maere duenda cubana que lo pario y las orejas desabrochas, mia tu que tuve quesquivar en más de una ocasión pá que no me diera un guantazo con los soplillos, pero eso de que me llamara chache me llego al alma.

Pos resulta que la duenda cubana dimpues de limpiarle la cartilla, los arcones, los baules y de agenciarse su gambusino se fugo con un elfo empresario fabricante de panderetas, endalias y fajas y a mi duende suegro lo dejo tiritando, con una mano delante y otra detrás y con el mochuelico a cuestas, sin una mala muda que ponerse. ¡Odo! mia tu que no tuvo otra el buen hombre duende que venir a mi setica a pedir auxilio. ¡Ah periñan! eso es lo que pedí yo cuando me vi entrar por la puerta a mi duenda y a mi duenda suegra cargas de bolsas del Duendedona.

Cuando el espantajo vio el panorama lanzo por los aires el tambor del sacopón, que voló sobre mi caeza y haciendo una perfecta curva que ya hubiera querio el Maradona en sus tiempos mozos, metió un gol por toa la escuadra en los cataplines de mi duende suegro !pobretico mío!, aquello se le puso tan gordaco que paecía que tenía tres huevos de avestruz entre las patas.

La cena fue un sin vivir, mi duende suegro con el yelo en el pingajo, mi duenda suegra haciendo malabarismos con los cuchillos y mi duenda y un servidor dándole jamón al zagaliquio puñetero que paecía que no lo hubia probao en su vida, menudo saque tenía el condenao y menudas ñordas nos regalaba de vez en cuando, -comerás gloria hijo pero no veas las pelfas que sueltas.

A eso de las doce, cuando la ultima campaná estaba sonado y las uvas ya se nos apelotonaban en la boca mi duenda suegra se matraganto – San Blas, San Blas. Pero San Blas estaba en la puerta el sol tirando cobetes y mi duenda suegra morá tirando a azul entre la tos y los escupitajos soltó pá sorpresa de tós los presentes. “Te perdono”. Chacho en ese momento se mapareció la virgen y venia acompañá de San Blas, San Apapucio y un coro de ángeles cantores. Vi las puertas del cielo abiertas, por fin me iba a deshacer de mi duenda suegra. ¡Chanchas marranchas! o las espichaba o se la llevaba mi duende suegro.

 El vuelo de la uva saliendo del bocardacho fue más espectacular que el del vuelo del tambor del detergente. Reboto en la mesa, dimpues en la pared, pego una vileta en el aire, tiro dos jarrones del chino, apago la tele, encendió la luz y me dio en un ojo, dejándome tuerto, pero feliz.

 

 Icen que la felicidad en el güiscano del pobre poco dura y que cuando Dios no quiere los santos no pueden. Verdad que es. Mi duende suegro al escuchar la bendición cogió al babosín y salió de raspa, sin calzones y pegándose patas en el culo.

 

Digo yo que dimpues de la callunca a correr algún día tendrá que parar. Solo les pido que si alguno de esos benditos días ven por esos mundos de Dios a un duende pelo cano, chaparrico, mas chupao que la pipa un indio y con un duende negrico en los brazos, me lo traigan a mí setica amarrao, que lo voy a cortar a rebanas con el cuchillo del jamón, ese que tanto le gustaba a mi cuñaico duende el cubano.

 

 EL DUENDE.

Publicado en El Duende, OpiniónComentarios (7)

El duende Informa

El duende Informa

Ha pasado poco más de  un año  desde que comencé a relatar aquí en estas páginas de El eco de Jumilla las historias de mi pequeño amigo “El duende”, entre noticias, foros, comentarios y fotos ha vivido oculto mi personajillo solo con la sana intención de alegrar en la medida de lo posible los días de sus lectores. A través de sus aventuras hemos recordado palabras y actitudes que quedaron olvidadas y empolvadas quizás en ese arcón de la cámara de alguna casona vieja del pueblo de jumilla, junto con los aperos de labranza, los zagalejos apolillados, las alborgas roídas por los ratones, las orzas y los infiernillos.

Si les soy sincera me he llevado una grata sorpresa con el recibimiento que ha tenido “mi duende” y perdonen que me lo apropie pero a falta de hermanicos él ha llegado a formar parte de mi familia como uno más. Ni el mayor de los premios en metálico de cualquier concurso que haya ganado me ha llenado tanto como mi amigo y su familia de duendes y elfos.

Eso en parte se lo debo a ustedes, comentarios como: “Hacia falta algo de humor entre tanta maldad” o “Gracias por hacerme recordar palabras de mi pueblo que ya había olvidado” me hicieron seguir escribiendo con más ganas las historias de este personajillo que si recuerdan les presente como, un tipo fanfosquero, mas necio que una llave de goma y que jodia más que una china en un zapato, pero con un corazón tan grande que no le cabe en su pecho, si no ¿quien iba a aguntar durante varios siglos a una duenda suegra mas jodeora aun si cabe que el propio duende?.

Quisiera agradecer a tantos y tantos “fans” que viven las historias del duende como si fueran las suyas propias, que se sienten identificados con sus aventuras y desventuras y que me piden semana tras semana un nuevo episodio. No quisiera nombrar a nadie en especial pero me siento en deuda con Lucia, Ana, Juana Mari, Fran, José Antonio, Mari luz, Juani, María Dolores, Ascen…Que se deshacen en halagos para esta humilde alumna en prácticas de escritora. Y por supuesto al eco de Jumilla por ofrecerme la oportunidad de dar a conocer a esta familia de duendes Jumillanicos.

Solo les deseo que sigan disfrutando de “El duende” y sus peculiares anécdotas, que sean muy felices y que nunca, nunca, olviden sus raíces, porque cuando un pueblo olvida su lenguaje, pierde su identidad.

Toñi lozano

Publicado en El Duende, OpiniónComentarios (13)

El Duende: ¡Nos vemos pá la mendimia!

El Duende: ¡Nos vemos pá la mendimia!

Eso le dije al cornuo de mi primo peñazo Faustino Tino, el limpialacena que me dejo tiritando la setica, pero no se la visto el pelo por ningún ribazo al mariconazo, claro no me puedo cagar en él, porque hasta sin bacín me dejo el ejaraciao.

Como tos los años nos amos a mendimiar el terraje que abancalo mi bisagüelo duende con su unicornio y mia que nos cuesta arrincar, pero una vez que nos montamos tos los duenecillos en el carro con una buena gachamiguica con orugas en el cuerpo, ya no hay quien nos pare, ni los témpanos helaos, ni los ardachos del camino.

A nusotros nos viene bien, mia tú por donde que como semos pequeñicos nos llegan las cepas por la caeza y no nos dan riñonas como a ustedes los humanos.

Mi duenda suegra llevaba ya una semana con atranque y a media mendimia le dio por cagar, se agachapo detrás de un risco y allí soltó lo de la semana y lo del mes, pero el zurrón de peos se cago en el zagalejo y no veía la ñorda por ningún lao y claro con la preocupación encima nos vino a contarnos la pasá. –Coñio usted busque que la pestuza esta y si hay bada, hay ñorda. Dimpues de atiforrarnos las patatas en caldo que nos guiso la guarda casera elfa, en el sestero de la tarde con tó el asorratao, cuando eso olía a perro muerto, descubrimos el pastel, poco le falto pá hacerle un altar cuando la vio. Nunca un zurullo había sio tan buscao y tan aplaudío como aquel.

Aluego a la noche, manque estemos tos arcansinaos, nuestra tracamundana no nos la quita nadie, si es lo mejor que tiene la mendimia. La compaña cantando y bailando, la bota el vino corriendo de mano en mano, las patatas fritas a pelotón, que mia que están buenas las jodias, los mantecaos de aceite. El tío duende Manolo tocando la zaranda y el amencio del Pascualón, que el atontolao no sabrá hacer otra cosa, pero ha nació pá la pisa, rascando la botella de anís. Los mergos de la malcasa duenda Pepa que se afinco en el pueblo hace años, bailando apretaos con mi sobrina duenda la Visalmo (Visi pá los amigos y arrejuntaos) que se ha separao del guarro de su novio elfo. Hasta que llega el ambustias de turno, le pega un alborgonazo al candil y tos a dormir.

En las noches de mendimia hace rasca pero yo procuro aburujonarme bien al orico de mi duenda y antes de que me diga “veste páya que me das calentor” la sorprendo con un ababol colorao reventón que se le caen los palos del sombrajo. Paece que he acertao y esa noche manque paezca una regartija con el rabo cortao, le endiño mi amor por los cuatro costaos de su cuerpo serrano. Menos mal que la mendimia tiene sus cosas buenas y por lo menos un piacico de encariñamiento he tenio este año, veremos a ver que no depara la mendimia del año que viene.

EL DUENDE

Publicado en El Duende, OpiniónComentarios (4)

Ya se van los limpialacenas ¡oiga y que vayan con Dios!

Ya se van los limpialacenas ¡oiga y que vayan con Dios!

¡Los limpialacenas!, esos parientes lejanos que se acuerdan de tu persona cuando llega agosto y entonces te vienen a visitar, con una alegría chacho que paece que estés hablando con ellos tó los días. Un encariñamiento, unos arepretujones y los bolsillos entaratañaos, tan vacios que hasta hacen eco.

Este año nos ha visitao el viejarrancano del duende Faustino, un primo peñazo de mi padre duende que se quedo tiniente y se trajo consigo una morenaza jaquetona con un par de agarraderas, que ríete tu del botijo orejón de mi tío duende Manolo. Al tontaina del Pascualón le dieron dos vueltas de campana las orejas cuando la vio y a mí  me levanto el…animo de una manera impresionante, me quito de un plumazo el apocamiento que tenia de ver que se me hubian terminao las vacaciones.

El zurrón de mi duenda suegra que está muy desanchá la señorona, les hizo pasar a mi setica, y yo que creía que no iba a cargar ya con una maleta hasta el año que viene, pos toma seis maletones más y un pañuelico tienda. Que llevaría la tía pendona en su maleta que pesaba como un templo, a mi eso se me quedo clavao, yo tenia que enterarme de lo que llevaba, porque una chavala así con un canco como el duende Faustino, que ahora le gustaba, ya ves a la vejez tostones, que le llamaran Tino, me paecía mú raro.

Mi duenda suegra tiro la seta por la ventana, venga perniles, venga quesos, chorizo, vino y puso la mesa que paecía una boda, no le gusta destacar ni ná a Doña coliflor, pos haya que vamos tos y nos sentamos pá cenar y aquí la Mari Pepa se me sentó enfrente con toa la pechuga al aire y aprovechando que mi duenda se hubia ido a la cocina me empezó a meter pie por debajo de la mesa camilla. Pero ¡ay periñan! cuando llego a las partes blandas que por aquel entonces ya estaban más duras que el cocote Cristo, pegue una surtía con tan mal tino, que al Faustino Tino le puse el potaje de sombrero. Chacho la que la lie, mi duenda suegra me empezó a chillar y yo me levante de la mesa con la cosa más tiesa que un ajo, entonces al volverme, con el rabo, tire la jarra del vinico que hubia traído mi duenda, también, con tan mal tino que fue a parar al escote de la Mari Pepa de mis amores, toma blusica moja, toma pezones al viento, ¡toma leñazo de mi duenda!

Dimpues de la meloná que hice me toco dormir en el sufa, con un calentón de tres al cuarto y con un comecome con la dichosa maleta que, desinquieto, me levante a licinciar lo que llevaba dentro y en esas que me encuentro a la zopenco con un salto de cama de ¿periquín ves al padre? enmedio del pasillo, me cagüen se me abalanzo encima y me puso las tetas en toa la cara, empezó a chuparrajearme tó el cuello que me lo dejo sin roña, me dio besos hasta en el carné de identidad y cuando echo mano al manubrio oigo que me tosen en la oreja “coñio mi duenda suegra”  los gritos se oyeron hasta en la Alquería, se levanto el Faustino Tino, mi duenda y medio vecindario.

-Chacho primo Faustino Tino  – les dije-  ¿pero es que no os quedáis pá vendimiar? Y sin mediar palabra salieron de raspa de mi setica,  eso sí con las banastas llenas de jamones, quesos, vinicos, chorizos y un marco de plata, la cubertería del ajuar de la yaya duenda, la zafa de mi duenda, el orinal que le regale a mi duenda suegra por Navidad y un sinfín de cosas que estaba guardando yo pá venderlo en mi vejez. Si hubía sabió yo esto como es capaz.

Ya se pá que quería la pájara la maletica del copón, pá limpiarnos de una viajá no solo la lacena, si no la setica al completo. Los martingalas hubian echo de las suyas con varios parientes y  haya que se fueron con tres quilos más en la panza, el caracolico arranao y los faros luciérnaga altos, muy altos del peso que llevaban.

Mi duenda me perdono la fichoría y volví a dormir en mi catre calentico, calentico a sopapos al principio, pero luego calentico a arrepretujones de mi duenda que es la que de verdad me calienta y no veáis como, la vida.

EL DUENDE

Publicado en Actualidad, El Duende, OpiniónComentarios (6)

VERANO VERANO, ALEGRIA ALEGRIA… (2º parte)

VERANO VERANO, ALEGRIA ALEGRIA… (2º parte)

¡Cagüen en tó! Má traganto, me bebo medio Mediterraneo y parte del Atlantico, la alimana trompudica se las ha pirao y mi duenda suegra se ha ido pá lo jondo, se le han desimflao los manguitos y se le ha pinchao la rueda del camión, lleva un teto al aire y se me esta ahogando. Me hago el espistao, conmigo no va la cosa, pero se me remuerde la concencia y me tiro a salvarla, si dimpues de tó soy tan bueno que paezco tonto. Tres horas más tarde y pringao hasta las cencerretas de ova llego a la orilla, coñio paece que cuando te metes pá dentro te mueven la playa. No hubiá otro pá hacerle el boca a boca, en fin, no como en tres dias.

La siesta es sagrá, dimpues de cuatro horicas nos vamos pá la feria. Mi duenda se encapricha con una chochona. “Que rica la chochona, que guapa la chochona y su novio el payaso pililón, chin pón”. Y al avión de mi duenda suegra le da por el perrito piloto. “Y a por otro, a por otro, a por otro, perrito piloto, que alegria, que alboroto, otro perrito piloto”. Y yo hasta los mismisimos de la cancioncica. Pero por no oir al duo sacapuntas cualquier cosa.

La escopeta la tienen trucá y se me va el tiro pá la izquierda, ni a cosica echa coñio, le pego en el culo a mi cuñao el fastanma que estaba mú feliz porque le hubiá tocaó en “la lata” una batidora multimix. Veste corriendo pá urgencias, ni el perrico, ni la chochona, el matasanos de guardia y mi cuñao que no soltaba la multimix ni pá quejarse. Siete puntos de sotura más tarde y cuatro bocaós a la enfermera nos vamos pá la setica, con la caeza como un bombo de oir los quejios del tonto el haba.

Cenamos tortilla, aun queda, mi cuñao el fastanma utiliza por fin la batidora multimix y le hacen un pure de verduras, prefiero la tortilla revenia. A eso de las doce me tumbo en la terracica a tomar el fresco, el caeza buque de mi sobrino duende jugando con una pelotica me rompe el mando la tele, mapaño un mando con el palo la escoba. A la una y media mi duenda suegra se levanta con el camisón por los tubillos, blanco nuclear que parece un visalmo y me vuelve a pegar el cagachín del dia, me zampa un beso en tó los morros, tres dias más sin comer. -Agradecia que esta, -me dice mi duenda. Yo marrepiento de haberla salvao y macuesto a dormir, porque mi duenda se ha quemao con el sol, paece una gamba y no quiere ni jugar al teto, ni arepretujones, ni ná, de ná.

Ensueño que estoy en la playa, hace un sol que “tetorras”, una brujica alimana mabanica, una elfa negrica me da agualimón, dos hadas me dan masajes en los pezuños y cuando una espetacular sirenica me va a dar un beso de tornillo, se ma parece la foca de mi duenda suegra con la lengua como una vibora y las gafas de buceo. Pesadilla, tres horas dispierto sudando como un borracho, oyendo los quejios de mi cuñao, los ronquios de mi duenda suegra, el mosquito de turno y el vecino dando martillazos, que no se que coñio haria el ejraciao a esas horas.

En fin, hemos liquidaó el primer dia de vacaciones, quedan otros trenta, no se si podre con mis fuerzas o me tendran que llevar en camilla pál pueblo. Si lo se me quedo veraneando en el charco el zorro, con vistas al castillo, que lo han dejao mú majo, porque pá esto del veraneo en familia hay que echarle huevos y los mios se han quedao congelaos esta mañana en la playa.
EL DUENDE.

Publicado en El Duende, OpiniónComentarios (1)

El duende:VERANO VERANO, ALEGRIA ALEGRIA…(1º parte)

El duende:VERANO VERANO, ALEGRIA ALEGRIA…(1º parte)

VERANO VERANO, ALEGRIA ALEGRIA…(1º parte)

 

Que ganicas tenia ya de que llegaran las dichosas vacaciones. Esa vaca cargá hasta los topes con las sillas de la playa, la mesa, la sombrilla, la nevera, quince maletas abarrotas de cosas imprescindibles como la rebeca, manque vayas al mismisimo caribe, medio frigo tuyo y medio de la vecina. La duenda suegra con la banasta oliendo a pescaó, porque ice que si lo dejaba se echaba a perder, mi duenda con la tortilla de patatas en el alda, mi cuñao el fastanma dandome indicaciones tó el rato, porque lleva el gepese. Manolico Escobar haciendonos compañía con su marecica Maria del Carmen, el zagal de mi cuñá duenda gomitando tó el camino, tres alábegas y un geranio, la calor, el canario, las plumas del canario, ¡su puta madre!.

El atasco de las nueve de la mañana, el de las doce, paraica a comer y a mear, comemos, el cernacho mi sobrino duende cuatro chambis y una capacica, los demas mirando, nos traen “la dolorosa” y a pagar el tuerto como tós los años. Seguimos pá lante, más gomitonas, más atascos y por fin a eso de las ocho de la tarde el mar, el maravilloso mar que hace que tó se olvide, ¡coñio! La duenda suegra se nos ha olvidaó en la ultima galosinera. Coje el caracolico, da la vuelta, atasco, más atasco, me pierdo porque el fastantico gepese de mi cuñao se jode a mitá de camino y aparezco en la carretera de Albacete.

 A eso de las doce de la madrugá vemos pasar a mi duenda suegra montá en un ciempíes flechao con unos hipys dandole al fumete, les hacemos el alto, nos sacan el dedo y siguen, más pá lante han quemaó el ciempíes y por fin paran. La duenda suegra ya esta con nosotros y con tu espiritu, seguimos con la peste a sardinas, la tortilla se ha revenio y hemos perdio tres maletas por el camino, pero por fin volvemos a ver el mar. ¡Coñio como me gustan las vacaciones!

 

Llegamos, tres horas más pá aparcar el caracolico y la requetebonica setica con vistas al mar en primera linea de playa, es un güiscano con mas humedad que el casero en vez de pelos en el sobaco tiene musgo. Descargo los bartulos, mi cuñao se pierde entre las tapas del bar de abajo y a mi me toca comerme la tortilla revenia con las sardinas prensas en el quicio la puerta. Con más hambre que el que se perdio en una isla me acuesto pensando en el canario y soñando con sus parientes los pollos dando vueltas en el asadero.

 

De un bocinazo y los morros pringaos de taja melón me dispierta el zangamingo de mi sobrino duende, con los ojos llenos de lagañas me pego el cagachín de mi larga vida, me repizco pero no estoy ensoñando. Mi duenda suegra se ha embutio en un mikini cinco tallas mas pequeño y los mondongos se le esparraman por los laos, me lleva las gafas de buceo, el sombrero cordobes de su viaje a Pamplona (es que ahora venden de tó en tós los laos), los manguitos del Bob esponja y un flotador echo con la rueda de un camión. Me dan ganas de no levantarme pero me da un retortijón, dimpues de la correncia que me da me cargan con la sombrilla, las sillas, la mesa, lo que sobro de tortilla, la nevera y el huevon desanchaó de mi cuñao con un marrocati y el taparrabos floreao de ligón de playa marcando paquete.

 

Llegamos a la playa, no tengo donde capuzar la sombrilla, no hemos madrugaó y solo queda sitio haya lantota pegaó a la carretera, cada vez que pasa un camión nos llena de barro. Por fin me decido y me voy pál agua, llego con los pies mas quemaos que la moto un hipy y me meto hasta las ingles, ¡ojo!, una brujica alimana jaquetona, “vaya par de orejas que tiene  aquí mi prima”, mi duenda suegra no me quita el ojo de encima, yo intento no mirarla, pero no puedo, imposible, paece que esta en lo jondo y cuando me llega el agua hasta los pelendengues me da un repelus y me digo “ahora o nunca” y me pego el chapuzón por mi padre, por mi vecino, por el duende tio Manolo, por el  tonto la nona que no puso letreros pá alvertir que no cubria. La tonta el rapín de mi duenda suegra estaba en cunclillas y yo por fiarme me pego con la caeza en la arena, los ejraciaos de los crios elfos se descojonan a mi costa, pero lo peor no ha llegaó entoavia…(continuara)                                                                              

 

EL DUENDE 

Publicado en El Duende, OpiniónComentarios (4)

San Juan Juanazo Huevo Duro, buen pelotazo en ese culo

San Juan Juanazo Huevo Duro, buen pelotazo en ese culo

Ahora si llega la fiesta de los seres paranormales y no les estoy hablando de la fiesta de mi duenda suegra, manque también. Llega San Juan y a eso de las doce de la madrugá es cuando nusotros los duenecillos, los cagazurreras de los trolls, los meabonicos de los elfos, las pijoteras de las hadas, las jaquetonas de las brujicas y demás fauna y flora de los campos, bosques y descampaos, salimos a celebrar con ustedes los humanos nuestra fiesta.

Mu abonico, cuando toca la última campaná tos salimos cagando leches dejando la puerta de barenbar a encontrarnos con algún humano, o humana en el mejor de los casos y espantar en la medía de lo pusible al personal. Pos que la tradición ice que a esa hora ustedes nos pueden ver, eso si no están cegarrutos como el duende chato Casiano, en su caso solo nos podrán apreciar.

Mi duende tío Manolo hace ya un siglo que ese día no sale por la puerta de su setica,  un año al huevon le dio por irse a un puticlus, icía que ya que lo pudían ver que por lo menos le echaran un buen quiqui, la madame de la casa cuando lo vio pensó que era un enano y le ofreció lo que mejor le iba pá sus circunstancias, una enana que paecía el llavero de la Michelin, con una pelambrera en el sobaco que le llegaba a la punta de los pezuños, más fea que pegarle a un padre, con mas mala folla la jodia que cuando lo vio con los calzones bajaos y el zompo más tieso que un ajo le dijo –a vel chacho ponte en jarras – el tonto el haba que tenía más ganas de fiesta que un andaluz lo hizo y entonces  le dijo la enana puñetera -anda coñio ya tengo botijo. La moza enana ice mi duende tío que se movía menos que Don Pimpón en una cama belcro, solo movía los palpados pá pestañear y porque se le secaban, si no ni eso. Al pobretico de los esfuerzos le dio un tirón que se quedo rengao, lo sacaron del puticlus como si fuera un santo en andas, se les fue la mano a los cuatro borrachos que lo llevaban y lo tiraron escaleras pabajo haciéndose  una brecha en la caeza. Tres días más tarde se dio cuenta por la picacera que tenía unas ladillas tan grandes que paecían la caeza del Aurelio, el caezudo del carnaval, no sabía si matarlas o criarlas pá hacer carreras.

Yo por mi parte ese día me lo suelo pasar mú bien, nos damos la libertá mi duenda y yo de hacer lo que nos viene en gana y me gusta ir a pegar cagachines por las casas, pos miavel  lo que gritan los sepias cuando me ven. -Coñio nene has visto que ratón más grande tenemos, que paece un conejo. – Joseico que me dan muncho miedo las cucarachas, mátala antes de que nos haga cría. -La madre que pario al mamon de mi mario que se ha ido de viaje y me ha traído un gremlin y lo peor es que tenemos la fregadera goteando…

Un dragón con alas tenía que vel la angustias pá que se le quitaran tó los miedos, “cagona, coñio que soy feo pero no pá tanto, mi duenda suegra sí que da miedo chacho, un año pá San Juan le hicieron el casting de “la niña del exorcista”, del susto se murió el cámara, tres infartos y dos cagaleras de las de gotele, al apuntaor toavía lo tienen ingresao en el Palmar.

Mi duenda ice que tós los años va a la mismica casa, que a mí eso me tiene mosqueao, que aquí unicornios solo el de mi agüelo duende, que lo llevaba pá labrar, más no consiento. Me ice que es pos que la tratan bien y le dan cosicas güeñas, pero a mi setica nunca a traido ningún pernil ni ná de eso y la verdad que tengo la mosca detrás de la oreja, este año la voy a seguir a vel qué tipo de gente vive en esa casa y espero que no sea un puticlus, porque no estoy yo ni pá torear ladillas, ni pá que me toreen a mí.

EL DUENDE.

Publicado en El Duende, OpiniónComentarios (2)

¡¡ Vamos de culo!!

¡¡ Vamos de culo!!

Ahora que ustedes los humanos ya tiene en quien cagarse si algo sale mal, ahora nos toca a nusotros los duendes eligir ancalde. Y no les digo ná, amos que esto ya era lo que me faltaba por ver en mis muchos siglos de vida, no le bastaba con dar por saco en mi güiscano, que ahora a la duenda suegra le ha dao por presentarse a ancaldesa, pá seguir dando por saco pero a lo grande.

 

Amos y digo yo que si mi duenda suegra puede salir de ancaldesa yo me presento pá ser rey, cucha, lo tengo tó, soy campechano y quepo de cuerpo entero en una moneda.

Me dice mi duenda que estas cosas nos pasan por que son pruebas del señor, pero coñio si esto más que una prueba ya es una yincana, que mi duenda suegra tiene más cojones que el espartero y que si sale de ancaldesa nos va a poner a tos más firmes que la nona del Macario, que la utilizaba de perchero cuando iba de compras con su duenda, que lo sé yo, que no me puedo mover de mi casa sin que Doña coliflor le cuente la pasá a su hija, que estornuo y hace un libro.

 

Ahora que mira que cuatro patas pá un banco, estamos apañaos, el duende chatico Casiano, que no le dicen asi porque le guste el vinico, si no porque en una lluvia de gafas no cogería ni una lentilla, el elfo Agustinazo que se mueve más que el labio un conejo, coñio parece que esta repe, con decirte que cuando lo ves te tienes que tomar una biodramina, la duenda Petra castañuelas, que tiene el pulso pá robar panderetas, mira esta iría bien pá concejala de festejos le das una guitarra y te hace unas seguidillas con el tembleque y si encima le da por cantar “dicen que se casa el carche…” ya tenemos la fiesta arma. Y la pata mas estartala, mi duenda suegra. El otro día entro a mear y me la encuentro subía en el retrete mirando pá la pared y diciendo –ciudadanas, ciudadanos, duendes, duendas, amigos, amigas, todos y todas…aquin estoy – y yo le solté –si tonta el fornel está usted como pá hacerle un retrato ahora mismo, salgase pá fuera que con el dincurso he cambio de parecer y me han entrao ganas de cagar.

 

Tengo unas ganas ya de que pase tó, ustedes sabes lo mal que se pasa que vayas donde vayas te encuentres con la afoto bien grande de la duenda suegra y encima le pintan bigote, pero no se dan cuenta de que ya le viene de serie. Lo gracioso es que al duende chatico Casiano le han pintarrajeao unas gaficas, que poca imaginación chacho, yo le hubiera pintao un pomo bien puesto. Eso si regalicos no nos van a faltar, -mira a ver si me enchufas al nene cuando salgas de ancaldesa, que lo tengo parao, -¡toma pernil!, -que la muchacha me ha salió preña y su novio no tiene donde caerse muelto, -¡toma butifarra!…y asin un día y otro.

 

Seamos duendes, elfos o humanos a tos nos toca decidir, si queremos, porque eso es libre, a alguna duenda suegra, algún chatico, Petra o Agustinazo y aguantar y algunas veces jodernos con sus decisiones cuatro añicos, porque la verdad es que nunca llueve a gusto de tós, pero a mí con lo de  que mi duenda suegra vaya pá ancaldesa ya me a apedrao mas que en Semana Santica y eso que pare ahí.

 

EL DUENDE.

Publicado en El Duende, OpiniónComentarios (1)

Abuela Santa Ana nuestra…

Abuela Santa Ana nuestra…

Mecagüen la que ha caído esta Semana Santa, chacho que manera de llover, el apedreo de la caramelá se adelanto un día,  la abuelica Santa Ana se ha quedao agusto, siesque no le informaron que la bajaban pá pasearla, no pá traer el agua como otras veces y pasa lo que pasa. Pobretrica ahora habrá más de uno que le echara la culpa del remojón, pero más lo habrá sentio ella viendo a su nietecico con chubasquero y menos mal que no le calzaron las catiuscas, ya lo que faltaba.

Cá, yo que ya tenía los oídios acostumbraos al porrón pon pon de los tambores que llevaban desde Navidad ensayando y mira que lo que nos ha pasao no ha sio ná pá lo que pudía haber pasao, coñio si al niñico Jesús lo tenemos acojonao, que no hubía nacio y ya lo querían matar. Un año nos vamos a comer las uvas con el sonsonete del tambor en vez del toque de campanas, porrón una, porrón otra, porrón pon pon los cuartos.

A mí lo que más me gusta de la Semana Santa son las empanas que hace mi duenda suegra, mira por donde la jodia es una de las cosas que mejor hace, me pego unas inflas viendo las procesiones con las habas y el salao, que mas de un santo a querio bajarse del trono pá catarlas. Y los pobreticos costaleros que van eslomaos, angélicos – nene -le dije a uno que iba echando el amago-  vente pá ca y haz la cataura de las empanas con bacalao echullao que esto revive al señor antes de viernes santo.

Y esos armaos, con su redoble de tambor y su pito, los oyes pero no los ves pos cuando pasan por al lao tuyo se te intermitentan los ojos, ahora sí, ahora no, ahora sí, ahora porrón pon pon, no.

Un año cuando era mi duende tío Manolo mocico se vistió llevando la paloma, era el primerico de tos, mas derechico que una vela, marcando el paso, esa noche hubía dao buena cuenta del vínico de la tierra e iba mas empanao que las de mi duenda suegra, se equivoco de calle y seguio palante con su tole tole, los guasones de los duendes  no le avisaron que hubían torció la esquina y él se metió por tó el barrio San Juan haciendo el paso, ya por el aciento cuatro un duende viejecico que estaba tomando el sol le dijo- Nene, Manolico, ande vas huevón, que a mí me paece que te has quedao sin tropa, que se han ido tus soldaos pá otro lao y los calzones casi los llevas en las espinillas.

Este año se ha lucio poco la Semana Santa, la verdad es que pá ser el 600 aniversario paece que nos a mirao un tuerto, ya me imagino el 666 aniversario (por aquello de Pedro botero y de la era espacial) la burrica vendrá con turbo incorporao y correrá a 1000 por hora, los tronos serán naves espaciales, los armaos tocaran chim pun chim pun y la lluvia será radiactiva, pero lo pasaremos de rechupete porque los caramelicos de los capuruchos vendrán endrogaos. En fin solo espero una cosa pá entonces, que mi duenda suegra se haya ido ya de mi güiscano, pero me haya dejao el amasador lleno a rebosar de empanas de bacalaico echullao y de patata.

NOTA:

(A ver no seamos melones y me vayan a pisar mi güiscano ahora pá romería, lleven cuidaico no me vayan a desmontar el chiringuito y si son cabestros y no ven por donde pisan, a ver si por lo menos tienen buen ojo y le plantan un pezuño a mi duenda suegra en toa la melondra) aquí un servidor se lo agradecería enormemente.

Publicado en El Duende, OpiniónComentarios (10)

Pascual, Pascual a merendar…

Pascual, Pascual a merendar…

Me dice mi gran amigo el duende Pascualon a primeros del mes de marzo (que ya sabemos que cuando marzo mayea, mayo marcea) que ya tenía su hornazo en la setica. Siesque va a llegar el momento que tengamos de tó a toas horas coñio, que enantes estabas deseando que llegara domingo de panes pá zamparte el ardacho o la cestica y ahora te lo pues comer hasta en Nochebuena con un trozo de turrón si te apetece y mojar el huevo cocio en sidra o champín pá los astemios.

No te creas que cosas más raras san visto, “El Pestuza” cuando era chiquitajo se comía unos bocadillos da palmo con nocilla y sobrasada que echaba pátras y su hermanica “La Tromparcuza” metía el chope en la leche de cabra con canela y dimpues se atizaba un tragaco vino a escondías de su mare duenda y lo gracioso es que ni les daba cagalera ni ná, tómatelo tu y veras la que te entra. Hay duendes que parecen trols coñio.

Hace ya algunos añicos que nos vamos a comernos el hornazo al castillo, allá arribota en la tranquilidad del pueblo se veían pasar los cuervos que daba gusto, pero hasta que no pasaba el indicaó chillando “Pascual Pascual a merendar, huevos y tajas” no comenzábamos el banquete. Pero pijo ahora con lo majo que han dejao aquello y tanta gente que sube ya no hay tranquilidad, si hasta a los cuervos les da vergüenza pasar volando por si les multan pensando que han subio sin coger el autobús, ya no hay libertad coñio, enantes cogíamos el salicornio de mi cuñao, montábamos a tos los duenecillos, toas las cesticas cargas con la merendola y ale, a jugar a la gallinica ciega o al palico tieso. Menudos zambombazos se pegaban los duenecillos cabroncetes en la frente con los huevos cocios, como es la costumbre.

Un año mi sobrino duende que es mas burraco que un arao, acabao de comerse su ardacho con los morros llenos de azúcar cogió carrerilla y se lanzo en plan Sputnik hacia mi duenda suegra, a la que le arreo un huevazo en toa la frente que la jodia se pego una costala pátras desde la silla de playa, que estaba en tenguerengue, que tembló hasta la torre del homenaje. Aun me descojono al acordarme de verla con las patas parriba sin poderse levantar y el chichón con la moneda de cinco duros pega que le duro hasta Semana Santa y yo le decía- Mire usted a ver si durmiendo se la traga y nos da la especial que buena falta nos hace.

Mi padre duende me decía de cagarrin – Nene cuando seas padre comerás huevos, pos mi duenda suegra sin ser padre se comió uno y bien grande aquel día.

Ahora que yo por reírme a pajera abierta también tuve mi escarmiento al año siguiente. Con la tontería de que los críos se entretuvieran y no dieran el follón les di un palo y un huevo pá que jugaran a la gallinica ciega, coñio sin previo aviso, el zagal de siempre, el follonero mi sobrino duende me soltó un palazo que me hicieron palmas las orejas, lo que más rabia me dio fue que cuando las estrellicas habían desaparecio dalrededor de mi caeza mire a mi duenda suegra y estaba entroncha la risa senta en un bolo pá no caerse. “Tia ejracia”, que mala folla tie la jodia, aunque donde las dan las toman y me la tuve que tragar con dolor de melondra incluida.

Pos lo dicho, vayan ustedes preparando ya la cestica con los hornazos y el chocolate de carpeta chupa y aprieta, que domingo de panes esta a la vuelta  la esquina, pero lleven cuidao con los críos que son más peligrosos que un mono con pistola y hacen más daño a veces que los bocadillos de sobrasada y nocilla de mi amigo duende  “El Pestuza”.

EL DUENDE.

 

Publicado en El Duende, OpiniónComentarios (8)

Síguenos en:

Facebook Tuenti Twitter FriendFeed RSS
SuscribaseSuscribase!

  • Lo + leído
  • Lo + comentado
  • Últimas noticias

ECOARCHIVO

BLOGS AMIGOS

Alianzo Rank de Jumilla

Nuestras fotos - Ver todas