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Hoy es Sábado 21 de Octubre de 2017  |  

Discurso del S. Coronel de la Guardia Civil con motivo de la festividad de su patrona

 
 

¡CAPITÁN, MANDE DESCANSO!

ALOCUCIÓN DEL CORONEL JEFE

- Excmo. Sr. Delegado del Gobierno en   Murcia

- Excmo. Sr. Almirante Jefe del Arsenal Militar de Cartagena

- Excmas. E Ilmas. Autoridades

- Queridos Guardias Civiles y familias

- Señoras y Señores

- Amigos todos.

Celebramos un año más, el día de la Patrona de la Guardia Civil, Celebración que viene siendo una constante en toda la geografía española, desde que en el año 1913 fuese declarada la Virgen del Pilar, Patrona del Cuerpo, por S.M. el Rey Alfonso XIII.

Es una fecha en la que todas las Casas-Cuartel, se visten de gala, para recibir a las primeras Autoridades y a los vecinos de sus respectivas demarcaciones, con la finalidad de compartir una jornada festiva, en la que queda patente el mutuo respeto y cariño.

Hoy en este rincón histórico de la ciudad de Murcia, recibimos a todos ustedes con los brazos abiertos e interpretamos su presencia como expresión del apoyo y estima, con que siempre nos corresponden. Ello puedo asegurarles fortalece un mayor acercamiento de la Guardia Civil a la sociedad y contribuye a renovar el compromiso de servicio y cercanía con los ciudadanos. Muchísimas gracias a todos por su presencia en este acto.

Hoy es el día elegido para proclamar nuestro legítimo orgullo de ser Guardias Civiles. Es también el día de estrechar lazos de compañerismo y de consolidar nuestra unión, pues el pueblo, al que acogemos hoy, quiere vernos así, quiere ver a una Guardia Civil cuyo impulso, debidamente aplicado al mejor servicio al ciudadano, cercano a él, transmita la confianza necesaria para que la simbiosis Pueblo-Policía facilite la consecución de una sociedad libre y segura.

Y continuando con el capítulo de las gratitudes, debo mencionar a todos los Guardias Civiles de esta Zona que con su esfuerzo diario, lealtad, espíritu de sacrificio, honradez, amor al prójimo y exacto cumplimiento del deber, elevan a las máximas cotas de eficacia, el resultado del servicio realizado.

Por todo ello, muchas gracias y muchas felicidades a todos, y os invito a continuar en la misma línea, pues si podemos sentir la satisfacción del deber cumplido, no debemos conformarnos con los resultados que aún hoy tenemos. En absoluto podemos relajar nuestra actitud permanente de servicio a los ciudadanos, y debemos intentar conseguir que éstos se sientan  seguros. Para ello hemos de seguir realizando un importante esfuerzo en el campo de la prevención, considerada ésta como auténtico motor de la nueva idea de seguridad. Es preciso seguir insistiendo en la participación directa del ciudadano en estas tareas de prevención e información.

Pero esto no puede quedarse en simple retórica expresada en un día de celebración. Exige de todos nosotros un permanente esfuerzo de adaptación a las diversas situaciones que las sociedades modernas imponen, con la supresión de fronteras entre países, la vertiginosa implantación de las nuevas tecnologías, la evolución paralela de una, cada vez más sofisticada delincuencia, así como la mayor exigencia de respeto a los valores democráticos, que tan íntimamente unidos deben estar a los valores humanos. De su fortaleza dependerá  que la sociedad sea más o menos libre.

También la sociedad nos exige, la formación continua, el respeto a las leyes y a las diferentes normativas y el conocimiento exhaustivo de todas las técnicas profesionales,  que con el trato exquisito que debe acompañar a todas nuestras actuaciones, aseguren siempre el agradecimiento del ciudadano aunque sea para sancionarle.

Pero todas estas exigencias que hacen de nuestra profesión una peculiar manera de vivir, que limita parcialmente algunos de nuestros derechos y eleva a obligación el dar nuestra vida, si fuere necesario, en defensa del ciudadano, debe llevar también la exigencia para quienes tienen la responsabilidad de conducirnos, de cuidar a este colectivo de hombres y mujeres honrados y ser quienes abanderen las peticiones de los Guardias Civiles para que realicen su trabajo en las mejores condiciones posibles y con la adecuada calidad de vida.

Es también el momento de pediros a todos los componentes de este Cuerpo, que examinemos nuestro trabajo realizado durante el último año y hagamos el esfuerzo de mejorar sin autocomplacencia, la disponibilidad hacia la sociedad murciana y para ello lo mejor es partir de una actitud de humildad reconociendo que no todo lo hemos hecho bien, y que podemos y debemos mejorar algunos aspectos. Es preciso seguir avanzando en la máxima coordinación con las Policías Locales, con la Seguridad Privada, con las Asociaciones vecinales y en general con el resto de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

La participación de los ciudadanos, mejorará si éstos mantienen la percepción de un alto grado de confianza en el servicio que le prestan los guardias civiles.

A ello, sin duda alguna contribuirá la siempre especial dedicación que nuestro Cuerpo dirige a los auxilios humanitarios, base fundamental, de la proximidad al ciudadano que hemos de pretender con carácter permanente en nuestro quehacer diario. Y de ello hemos dado auténtico ejemplo en los pasados días, trágicos días, en que la naturaleza se ha cebado nuevamente con parte de la Región, Hoy, permítanme que dirija un emocionado recuerdo para las víctimas generadas por esas malditas riadas y deseo que sus familias encuentren pronto el consuelo que les ayude a sobrellevar las ausencias de sus seres queridos.

Desde aquí, solicito a todos los integrantes de esta Unidad que sigan estando próximos a ellos, y les presten todo el apoyo que demanden y esté en nuestras manos.

Es en estos momentos donde uno se siente verdaderamente orgulloso de ser Guardia Civil, porque han sido múltiples los auxilios prestados y porque lo habéis hecho de forma desinteresada, y callada; habéis acudido al lado de nuestros vecinos necesitados, estando fuera de servicio, con absoluta generosidad, profesionalidad y amor al prójimo. Habéis hecho patente cuanto dispone el Reglamento del Cuerpo, en su artículo 8º, que leo literalmente: “El Guardia Civil ..será siempre un pronóstico feliz para el afligido, infundiendo la confianza de que a su presentación el que se crea cercado de asesinos, se vea libre de ellos; el que tenga su casa presa de las llamas, considere el incendio apagado; el que vea a su hijo arrastrado por la corriente de las aguas, lo crea salvado; y, por último, siempre debe velar por la propiedad y la seguridad de todos.….”

Hoy, quiero dar una sola cifra: La Guardia Civil ha realizado durante este año, 48.469 auxilios humanitarios en las carreteras (mi especial recuerdo a la Agrupación de Tráfico), en el mar (con las múltiples asistencias a la inmigración por el Servicio Marítimo), en las poblaciones y en el ámbito rural (con las patrullas de Seguridad Ciudadana y el Servicio de Protección a la Naturaleza, tan reconocidos por la sociedad. El fundamental Servicio Aéreo no sólo para la vigilancia y auxilio del litoral, sino para efectuar los rescates de máximo riesgo y dificultad.

En definitiva, el objetivo final de esta Institución es la mejora de la seguridad ciudadana, especialmente en lo que hace referencia a los aspectos que afectan a los sectores de la sociedad más vulnerables, como sucede en las infracciones penales que se producen en el ámbito familiar, en las zonas de ocio de la juventud, en los colectivos de la tercera edad y el colectivo de inmigrantes.

Por lo que respecta a este colectivo, tenemos tres misiones que cumplir; la primera de asistencia humanitaria y de defensa de sus derechos y libertades como primer requisito para su integración; la segunda, el control de los flujos migratorios al tener asignada por Ley Orgánica, la custodia de costas y fronteras; y en tercer lugar la lucha contra las redes de inmigración ilegal.

La integración social de los inmigrantes constituye pues una necesidad para garantizar la convivencia y la seguridad pública.

Estoy seguro y así os lo pido a todos los que formáis parte de esta Zona, que para el logro del objetivo final que mencionaba, será preciso que reforcemos los sólidos principios morales, que nuestro fundador el Duque de Ahumada, quiso que configuraran la esencia misma de la Guardia Civil, y que entre otros son: el honor, la disciplina, el espíritu de sacrificio, la vocación de servicio al ciudadano y la subordinación plena a la Ley y al Poder legalmente constituido.

Por todo ello, será imprescindible impulsar los valores profesionales, oponiéndonos abiertamente a cualquier forma de corrupción.

Y para ayudar a este objetivo, apelo, en este momento,  a los responsables de las Unidades y al nuevo estilo de mando en que deben basarse la dirección de equipos humanos, empleando altas dosis de motivación hacia los Guardias Civiles que los forman, conociendo sus inquietudes y tratándolos con justicia y equidad. Es preciso el equilibrio entre autoridad y liderazgo. Pido a todos los mandos que este equilibrio esté siempre presidido por el ejemplo y a todos los Guardias Civiles que profundicen en la lealtad mutua.

Por otro lado, hemos de proseguir en la mejora de nuestras infraestructuras. Es bien notorio el impulso que las diferentes Administraciones han dado al adecentamiento de los Acuartelamientos, pero tampoco podemos recrearnos en ello, pues contamos con 45 Cuarteles y es necesario continuar rehabilitando espacios para que no vuelvan a repetirse esas imágenes de Casas-Cuartel casi en ruinas.

Mi especial  agradecimiento a tantos y tantos Ayuntamientos que con su buena disposición ayudan a paliar pequeñas deficiencias en nuestras propias infraestructuras y mantienen una permanente actitud de proximidad con todos los Puestos de la Región.

Es cierto, que vivimos tiempos de mayor dificultad económica para todos y que ello conlleva afectación sobre el desenvolvimiento de la vida de los pueblos.      Es en los momentos de dificultades donde debemos superarnos, como bien acreditado lo tenemos, para transmitir la máxima seguridad y confianza a nuestros conciudadanos, y siendo solidarios con quienes más lo necesiten, conscientes de que siempre habrá desaprensivos que tratarán de aprovecharse de la situación violentando a los pacíficos ciudadanos que viven con resignación y esfuerzo su situación particular, para apoderarse de lo ajeno. Es el momento de estar más cerca que nunca de nuestros demarcanos y llevarles la tranquilidad y seguridad que otros tratarán de arrebatarles sin escrúpulos.

Sirvan mis siguientes palabras para agradecer el imprescindible trabajo, y quizás no suficientemente reconocido de las Unidades de Investigación y de Policía Judicial, sobre todo por sus éxitos ante las sofisticadas formas de delincuencia organizada y su apoyo constante a las víctimas de la violencia de género, así como en la dura lucha contra el narcotráfico.

Hemos comenzado este acto con la imposición de condecoraciones a quienes, por su ejemplar comportamiento, se han hecho merecedores a ello. Mi felicitación más sincera. Pero quiero destacar a los que, con carácter extraordinario y precisamente por ello, hoy han recibido la Cruz al Mérito de la Guardia Civil y la Cruz al Mérito de la Seguridad Vial. Enhorabuena y muchas gracias.

Y qué decir de nuestro personal retirado y en la reserva, de nuestros mayores, de nuestros veteranos, que, no solamente nos precedieron con su trabajo ejemplar, ganando a pulso para el Cuerpo, el reconocimiento de toda la sociedad y llevándonos hasta el carácter Benemérito, hoy mundialmente reconocido, sino que también ahora, siguen siendo lo mejor que tenemos. Personalmente me considero en deuda permanente con vosotros  (soy hijo de un Guardia Civil, ya fallecido) y como Jefe de la Zona, no olvidaré nunca que estáis aquí y os pido que sigáis considerando ésta vuestra casa y a cuantos estamos en activo vuestra familia.

Muchos ya no están entre nosotros.

Unos se marcharon porque su vida se fue apagando con la edad y otros nos dejaron súbitamente por enfermedad, por accidente o por la implacable acción del terrorismo. Para todos ellos quisiera dejar patente un imborrable recuerdo de gratitud, especialmente para los que dieron su vida en defensa de los principios en que se sustenta una sociedad democrática y aquellos otros que lo hicieron durante la realización de servicios y auxilios en favor de los ciudadanos.

Tampoco quisiera olvidar en este momento a aquellos compañeros que están desempeñando misiones en el extranjero, muy lejos de sus hogares y familias, realizando cometidos de cooperación policial, apoyo a la paz, asistencia y ayuda humanitaria.

No puedo terminar mis palabras, sin dedicar un emocionado recuerdo a nuestras familias, mujeres e hijos fundamentalmente, por su apoyo, comprensión y sacrificios personales que sabemos realizan de forma diaria y sincera. Ellos son nuestra principal fuerza y motivación.

Y termino, haciendo una breve referencia al proceso de adaptación y modernización del Cuerpo, que se deriva de su vocación de permanencia y que tiene como destino final la mejora de la calidad del servicio que se presta al ciudadano, y que a su vez ha supuesto que una de las principales características de la Guardia Civil a lo largo de su historia haya sido su capacidad de adaptación a las nuevas realidades sociales, culturales y políticas.

El Gobierno ha querido y así lo ha expresado, que la Guardia Civil siga manteniendo su naturaleza militar, su organización, su estructura y su propia entidad, su despliegue territorial y en esencia su peculiar forma de conducirse que, como es sabido por todos, le imprime carácter. Pero me interesa que quede muy claro para quienes componen esta Zona, que no se tolerará ni por acción ni por omisión, cualquier conducta que pueda interferir en la coordinación y en la fluidez de la información, exigible a cualquier Institución Policial, para con las demás.

Finalizo, ya, agradeciendo nuevamente la presencia de todos los asistentes y solicitando de los hombres y mujeres que forman la Guardia Civil, que persistan en la consecución de su compromiso colectivo de servicio, de ayuda a los demás, de proximidad y colaboración con la sociedad a la que sirven y con las Administraciones e Instituciones que la representan.

Muchas gracias.

¡CAPITÁN, MANDE FIRMES!

 
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1 Comentarios
  1. francisco dice:

    maruja traeme el ventolin que me muero de risa!!!

 
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